Evolución de los Anfibios


ORIGEN Y EVOLUCIÓN DE ANFIBIOS

Los anfibios (Clase Amphibia) forman la clase más primitiva de vertebrados que a escala evolutiva han conseguido colonizar el medio terrestre, gracias a sus ancestros crosopterigios  los cuales les heredaron la estructura pulmonar, extremidades óseas, les proporcionaron también los medios de locomoción y medios de respirar aire.

Hacia el período Devónico Superior, hace unos 360 millones de años, se produjo la transición de sus antepasados, un grupo primitivo de peces, de la vida acuática a la terrestre. Hoy en día son los Celacantos, verdaderos fósiles vivientes, los antepasados más próximos de los anfibios. De una de las líneas evolutivas de los anfibios surgieron los reptiles (Clase Reptilia), que a su vez, sirvieron de punto de partida de aves y mamíferos.

Los anfibios más primitivos fueron de tamaño relativamente grande según los estándares modernos, el Diplovertebron alcanzó una longitud de aproximadamente 61cm., pero algunas formas posteriores alcanzaron tamaños realmente impresionante. Algunos especímenes fósiles son casi de 3 metros de longitud.

   Estos anfibios florecieron durante el período Carbonífero. En este período de la Tierra estuvo cubierta de extensos pantanos, la vida vegetal era abundante y existían muchas especies de insectos que podían servir de alimento a los anfibios de aquella época. Este período se conoce comúnmente como la Edad de los Anfibios.

Además de las características ya mencionadas que le fueron heredadas a los anfibios de sus ancestros, también les trasmitieron la presencia de una segunda aurícula en el corazón, la sangre oxigenada podía retornar directamente a esa aurícula desde donde sería bombeada bajo presión a todo el cuerpo. Por este método había una mezcla de sangre oxigenada y sangre desoxigenada en el único ventrículo, por eso el corazón con sus 3 cámaras debió haber proporcionado un aumento sustancial en la eficiencia del sistema circulatorio y, por consiguiente, en la capacidad de hacer frente al medio ambiente terrestre, el cual era obviamente bastante diferente a lo que estaban acostumbrados.

Los anfibios son animales ectotermos, es decir, la temperatura de su cuerpo, y con ello su actividad, depende de la temperatura del medio, ya que su producción propia de calor no alcanza a mantener una temperatura corporal constante.

   Pero aunque dependen del calor solar para su actividad, el sol a su vez, les produce pérdidas de agua, debido a que su piel, por sus características, apenas les protege contra su evaporación. Esa pérdida de agua la compensan igualmente mediante una toma de líquido a través de la piel, razón por la cual, la mayoría de los anfibios están vinculados a biotopos húmedos.

   Las regiones tropicales húmedas constituyen el hábitat propio de la gran mayoría de anfibios, especialmente de ranas y sapos.

El calor y la humedad constituyen las condiciones ideales para la vida y la supervivencia de estos animales. Su biotopo por excelencia sigue siendo esencialmente la zona limítrofe entre la tierra y el agua. La mayoría de las ranas tienen 2 fases en su ciclo de vida: una en el agua y otra en la tierra, de ahí viene su nombre, de amphi y bios que significa “doble vida”.

Dado que el agua se evapora rápidamente a través de su piel, los anfibios pueden morir por desecación en un ambiente seco. Los que se encuentran en los desiertos pasan las horas más secas del día enterrados muy debajo de la superficie de la arena.

La respiración de los anfibios se efectúa a través de pulmones y por la piel. En cambio, en la fase larvaria presenta branquias. La capacidad de audición, al igual que la vista de la gran mayoría de los anfibios, está bien desarrollada. Desarrollaron oídos simples a partir de estructuras heredadas de sus ancestros. El espiráculo fue cubierto con una membrana que servía como tímpano y un hueso de la mandíbula ya no utilizado (originalmente derivado de un arco branquial de los agnatha), se aprovechó para trasmitir las vibraciones de estas membranas al oído interior. En cuanto a la olfacción aparecen dos modalidades sensoriales, una a través de los orificios nasales y otra producida por el órgano de Jacobson.

En la actualidad solo existen tres órdenes:

  1. Orden Anura compuesto por ranas y sapos.
  2. Orden Urodela compuesto por salamandras y lagartijas.
  3. Orden Apoda compuesto por cecílidos. Estos son de una forma muy similar a los gusano, no disponen ni de piel ni de huevos impermeables, por lo cual estos organismos nunca han podido adaptarse completamente a las condiciones de la vida en un ambiente seco.

La reproducción de los anfibios puede ser interna o externa en función de los grupos. En general, la mayoría de los urodelos (salamandras y tritones) poseen reproducción interna, en donde el macho expulsa el esperma envuelto en una bolsa para que posteriormente la hembra se lo introduzca en su interior y fecunde los huevos. Algunos urodelos también son vivíparos.

En cambio los anuros (ranas y sapos) poseen una fecundación externa, la hembra deposita los huevos que son fecundados al mismo tiempo que los expulsa. Para ello, el macho se agarra al dorso de la hembra, en forma de abrazo, denominándose a este acto el amplexo.

La mayoría de los anfibios ponen huevos envueltos en una cubierta gelatinosa, y en función de las especies y de su independencia del agua, éstos se depositan en la misma agua o fuera de ella. Tras un periodo de incubación variable, los huevos eclosionan para dar lugar a larvas acuáticas con vida libre, que en las ranas y sapos se les conoce como renacuajos, de aspecto completamente diferente al de los adultos.

Cuando los renacuajos alcanzan un tamaño considerable, se produce la metamorfosis y pasan a anfibios juveniles y posteriormente a adultos. En los urodelos, las larvas son similares a los adultos.

El periodo de vida larvaria es muy variable entre las distintas especies y depende, además, de la temperatura del agua. En cuanto a su alimentación, los anfibios desde su aparición en la Tierra, han tenido como dieta principal insectos y otros artrópodos e invertebrados (arañas, gusanos, gasterópodos, etc.).

   Así, de manera general, el grupo de los anfibios lo componen: las ranas, los sapos, los tritones y las salamandras.

Los comentarios son bienvenidos. Te pido procures que tu comentario esté relacionado con el tema de la entrada y no olvides revisar la ortografía. Por favor, escribe con respeto y educación. Los comentarios que incumplan estas normas serán eliminados. ¡Gracias por comentar y vuelve pronto!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s